Te menosprecia, te insulta, te humilla, se avergüenza de ti, te oculta, te mira por encima del hombro, te trata mal, te cree inferior por no tener tantos estudios, te ningunea, te desprecia, te infravalora, pasa de ti, de tus problemas, de tus cosas, hoy contigo y mañana sin ti, pero pasado otra vez contigo y al otro otra vez sin ti, y así hasta el fin de los días... y tú quieres a esa persona más de lo que se merece.
Te adora, se preocupa por ti, te escucha, se interesa por tus problemas, por tus aficiones, por cómo te ha ido el día, por cómo te va en el trabajo, por lo que haces, por lo que dices, cuida de ti, de tu sonrisa para que nunca se apague, te espera, te sueña, y si tú lloras, llora contigo, porque tu risa es la suya, y tu llanto es el suyo, te anima, le importas, porque cree de verdad que son los pequeños detalles los que dan sentido a la vida, y no escatima en ellos... y tú no quieres a esa persona como se merece.
A veces dudamos de cosas que tenemos delante y no sabemos ver.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario