... por no hablarme
... por pasar de mí
... por ignorarme
... por darme falsas esperanzas
... por hacerme creer que aún podía haber algo
... por volver a romper mis ilusiones
... por hacer que vuelva a pensar en lo idiota que eres
... por hacerme ver que no mereces la pena
... por abrirme los ojos
... por salir poco a poco y sin darte cuenta
... por perderme
... por quedarte ahí
... por olvidarme
... por ser como eres
... por todo
domingo, 31 de julio de 2011
Gracias... - 05.07.2007
... por hacer que cinco minutos me parecieran cinco horas.
... por hacer que una despedida no supiera amarga.
... por devolverme la ilusión para creer en ti.
... por mirarme de esa forma.
... por hacer que me sintiera especial.
... por estar a mi lado.
... por tu sonrisa.
... por tus besos.
... por tus abrazos.
... por todo.
... por hacer que una despedida no supiera amarga.
... por devolverme la ilusión para creer en ti.
... por mirarme de esa forma.
... por hacer que me sintiera especial.
... por estar a mi lado.
... por tu sonrisa.
... por tus besos.
... por tus abrazos.
... por todo.
25.04.2007
¨°o.O" En mis sueños sigues siendo la princesa de mi reino soledad "O.o°¨
Y soñando contigo me convertí en princesa otra vez. Recuperé mi corona, mi sonrisa... Mi reino era tu cuerpo, tus labios saciaban mi sed, tus brazos eran mi abrigo, tu cuerpo se fundía con el mío. Tu mirada iluminaba mi camino, tu voz era música para mis oídos, en tu corazón estaba el mío. Y desperté... Y mi reino quedó destruido, mi sed podía conmigo, me quedé sin abrigo, mi cuerpo y mi alma quedaron vacíos. La oscuridad reinaba en mi camino, no había música, sólo infernal ruido, y mi corazón... mi corazón quedó en el olvido.
¿Me dejarás algún día ser Princesa?
19.04.2007
Distancia. Tiempo. Estudios. Trabajo. Obligaciones. Compromisos. Horarios. Lágrimas.
Sonrisa. Tristeza. Felicidad. Lejos. Cerca. Vida. Deseos. Sentimientos. Claro. Confuso. Aquí. Allí. Dos. Uno. Pensamientos.
Confesiones. Secretos. Promesas. Sueños. Olvido. Corazón. Alma. Beso. Canción. Corona. Mirada. Abrazo.
Roto. Nube. Cruzar. Hechos. Caricia. Planes. Notas. Amor. Nunca. Siempre. Pasado. Presente. Futuro.
Libre. Anhelar. Juntos. Separados. Añorar. Sí. No. Carrera. Ayer. Hoy. Mañana.
Tú. Yo.
Tiritas pa' este corazón partío - 12.02.2007
Ya lo ves que no hay dos sin tres, que la vida va y viene y que no se detiene y qué sé yo... Pero miénteme aunque sea, dime que algo queda entre nosotros dos, y en la habitación, que no existe el tiempo ni el dolor...
Y es que hoy lo has vuelto a hacer. Me has hecho daño de nuevo, y lo he permitido. Supongo que ya no tengo fuerzas para seguir, o supongo que ya no puedo más con esta situación. No lo sé. Pero hoy he vuelto a hablar contigo y, después de aclarar ciertos puntos, me has vuelto a herir. ¿Es que no te cansas de actuar sin pensar? Me duele saber que en tu mente tienes a otra, pero más me duele saber que dudaste de mi palabra...
Dentro de dos días es San Valentín, ¿y sabes cómo lo pasaré yo? Sin ti. Pero bueno, así es la vida... Claro, que no soy yo la única que estará sola. Dices que el tiempo lo dirá, que nunca se sabe... Pues el tiempo también puede curar las heridas, o hacerte olvidar, e incluso demostrar que alguien no sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Tú verás... Es tu decisión. Si lo que quieres es que seamos amigos, pues así será. Eso sí, no me hago responsable de lo que pueda pasar a partir de este día. Si algún día vuelves (que lo dudo) no será como antes. Tendrás que currártelo. Es así, no te voy a regalar más de lo que te he regalado...
Y es que hoy lo has vuelto a hacer. Me has hecho daño de nuevo, y lo he permitido. Supongo que ya no tengo fuerzas para seguir, o supongo que ya no puedo más con esta situación. No lo sé. Pero hoy he vuelto a hablar contigo y, después de aclarar ciertos puntos, me has vuelto a herir. ¿Es que no te cansas de actuar sin pensar? Me duele saber que en tu mente tienes a otra, pero más me duele saber que dudaste de mi palabra...
Dentro de dos días es San Valentín, ¿y sabes cómo lo pasaré yo? Sin ti. Pero bueno, así es la vida... Claro, que no soy yo la única que estará sola. Dices que el tiempo lo dirá, que nunca se sabe... Pues el tiempo también puede curar las heridas, o hacerte olvidar, e incluso demostrar que alguien no sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Tú verás... Es tu decisión. Si lo que quieres es que seamos amigos, pues así será. Eso sí, no me hago responsable de lo que pueda pasar a partir de este día. Si algún día vuelves (que lo dudo) no será como antes. Tendrás que currártelo. Es así, no te voy a regalar más de lo que te he regalado...
Anoche - 04.02.2007
Anoche me acordé de ti. Anoche vi tu foto. Anoche pensé en ti. Anoche recordé tus besos. Anoche tu nombre rondó mi mente. Anoche tuve ganas de devolverte la llamada perdida que hace un par de días me diste. Anoche me entristecí por nuestra breve historia. Anoche un par de lágrimas se escaparon de mi corazón. Anoche te amé por un segundo en silencio. Anoche deseé volver atrás en el tiempo. Anoche... anoche perdí la razón por un instante... Me traicioné a mí misma. Me prometí olvidarte y anoche no lo cumplí. Lo siento.
¿Qué tal un poquito de reflexión? 22.01.2007
"¿Y si lo que hubo entre los dos era amistad y no era amor?
Yo sí sentía la pasión. Tú confundías el guión.
¿Y si lo que hubo entre los dos no llegó a nada y se murió?
Era más fácil intentar decir simplemente la verdad.
Cuando te abrazaba ¿qué sentías tú?
Cuando te besaba te daba el corazón.
Qué triste es pensar que lo que pasó
no era lo mismo para los dos..."
Esto es lo que dice una canción de hace ya algunos años que, a día de hoy, no dejo de escuchar. "Le pregunto a Dios: ¿Por qué hace daño el amor?", es otra de sus frases.
Y es que creo que llegué a amarte de verdad, aunque te dijera que sólo me gustabas. Ya me lo dijo un buen amigo mío: "Te has enamorado", pero yo le dije "No. Sólo me gusta." A todos negué que te quería; incluso mi cabeza lo pensó, pero mis actos, mis palabras, mis lágrimas, mis pensamientos... Todo llevaba un nombre: el tuyo.
Tal vez pude engañar a la gente de fuera, pero no a mi corazón. Una vez más le impedí hablar. ¿Por qué? ¿Por miedo a que me rechazaras? ¿Por miedo a sufrir? Sólo le permití hablar en Navidad, cuando te dije que lo único que quería como regalo eras tú, a pesar de que me ofreciste la luna, que podías hacer que me sintiera allí... Sólo te pedí a ti. Pero te rendiste... O eso entendí. Que si la distancia, que si el diferente horario que tenemos... Viste una china en el camino y te echaste para atrás. Y me quedé, como diría Alejandro Sanz, con el corazón partío.
Me das una de cal y otra de arena. Dices que te gusto pero no haces nada por quedar conmigo. Te digo de quedar y siempre estás ocupado. Y si no te saludo por messenger me dices "Qué pasa, que ya ni saludamos." Pues eso te digo yo a ti. ¡Pero para colmo tengo que aguantar que tengas un mal día y lo pagues conmigo sin motivo ni razón! Y encima me lo niegas...
No me valoras. No soy la mejor chica del mundo, ni quiero serlo, pero es que tú no me valoras. Y no es por echarme flores, porque para flores me espero a la primavera, pero una cosa es que por ahora sólo podamos ser amigos (cosa que comprendo y entiendo) ¡y otra muy distinta que no me valores! Creo que te piensas que siempre me vas a tener y claro, ¿para qué hacerme un poquitín de caso si en cuanto digas "Ven", voy a ir, no?
Pues... ¿sabes lo que te digo? Que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde, y eso será lo que te pase a ti. Tú sigue tirando de la cuerda, que por mucho que ésta se alargue un día cederá y se romperá. Y entonces te darás cuenta...
Mientras tanto, una de dos: o estás ciego o no lo quieres ver, pero estoy aquí apoyándote, escuchándote, dándote consejos, animándote, ofreciéndote mi amistad y mi corazón SIEMPRE ¿y tú qué haces? Pasas olímpicamente. Pues estupendo... ¿Amigos? Pues sólo amigos. Lo llevo diciendo durante un tiempo y no lo cumplo, pero esta vez sí lo haré. Se acabó. Mucho me tienes que demostrar para que todo vuelva a ser como antes. Se acabó, sí, se acabó. Estoy cansada de luchar sola. Si tú no pones de tu parte, yo no puedo obrar milagros. ¿O esperas que te lo den todo hecho? Pues, si tú pasas... imagina lo que haré yo ahora. Como he dicho, aquí termina todo. Punto y... final.
Yo sí sentía la pasión. Tú confundías el guión.
¿Y si lo que hubo entre los dos no llegó a nada y se murió?
Era más fácil intentar decir simplemente la verdad.
Cuando te abrazaba ¿qué sentías tú?
Cuando te besaba te daba el corazón.
Qué triste es pensar que lo que pasó
no era lo mismo para los dos..."
Esto es lo que dice una canción de hace ya algunos años que, a día de hoy, no dejo de escuchar. "Le pregunto a Dios: ¿Por qué hace daño el amor?", es otra de sus frases.
Y es que creo que llegué a amarte de verdad, aunque te dijera que sólo me gustabas. Ya me lo dijo un buen amigo mío: "Te has enamorado", pero yo le dije "No. Sólo me gusta." A todos negué que te quería; incluso mi cabeza lo pensó, pero mis actos, mis palabras, mis lágrimas, mis pensamientos... Todo llevaba un nombre: el tuyo.
Tal vez pude engañar a la gente de fuera, pero no a mi corazón. Una vez más le impedí hablar. ¿Por qué? ¿Por miedo a que me rechazaras? ¿Por miedo a sufrir? Sólo le permití hablar en Navidad, cuando te dije que lo único que quería como regalo eras tú, a pesar de que me ofreciste la luna, que podías hacer que me sintiera allí... Sólo te pedí a ti. Pero te rendiste... O eso entendí. Que si la distancia, que si el diferente horario que tenemos... Viste una china en el camino y te echaste para atrás. Y me quedé, como diría Alejandro Sanz, con el corazón partío.
Me das una de cal y otra de arena. Dices que te gusto pero no haces nada por quedar conmigo. Te digo de quedar y siempre estás ocupado. Y si no te saludo por messenger me dices "Qué pasa, que ya ni saludamos." Pues eso te digo yo a ti. ¡Pero para colmo tengo que aguantar que tengas un mal día y lo pagues conmigo sin motivo ni razón! Y encima me lo niegas...
No me valoras. No soy la mejor chica del mundo, ni quiero serlo, pero es que tú no me valoras. Y no es por echarme flores, porque para flores me espero a la primavera, pero una cosa es que por ahora sólo podamos ser amigos (cosa que comprendo y entiendo) ¡y otra muy distinta que no me valores! Creo que te piensas que siempre me vas a tener y claro, ¿para qué hacerme un poquitín de caso si en cuanto digas "Ven", voy a ir, no?
Pues... ¿sabes lo que te digo? Que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde, y eso será lo que te pase a ti. Tú sigue tirando de la cuerda, que por mucho que ésta se alargue un día cederá y se romperá. Y entonces te darás cuenta...
Mientras tanto, una de dos: o estás ciego o no lo quieres ver, pero estoy aquí apoyándote, escuchándote, dándote consejos, animándote, ofreciéndote mi amistad y mi corazón SIEMPRE ¿y tú qué haces? Pasas olímpicamente. Pues estupendo... ¿Amigos? Pues sólo amigos. Lo llevo diciendo durante un tiempo y no lo cumplo, pero esta vez sí lo haré. Se acabó. Mucho me tienes que demostrar para que todo vuelva a ser como antes. Se acabó, sí, se acabó. Estoy cansada de luchar sola. Si tú no pones de tu parte, yo no puedo obrar milagros. ¿O esperas que te lo den todo hecho? Pues, si tú pasas... imagina lo que haré yo ahora. Como he dicho, aquí termina todo. Punto y... final.
viernes, 29 de julio de 2011
Mi pecado - 29.07.2009
Siete pecados, siete sufrimientos, como siete vidas tiene un gato. Siete son y los siete cumplo. Sin remordimientos, sin miedo y sin arrepentimientos. Pereza, ira, lujuria, envidia, gula, soberbia y avaricia. Siete pecados con sus siete demonios. Y sigo aquí, encerrada en el séptimo que me faltaba por cumplir, haciéndome amiga de Satanás.
Todo empezó con la pereza porque yo ya había sufrido bastante y no quería más. Acababa de tropezar y estaba, justamente, como ahora, en un pecado capital. Y es que no hay peor furia que la de una mujer despechada. No quería volverme a pillar. Cerré mi corazón a todo el mundo y, al final, me daba pereza volver a empezar.
Hice buenas migas con Belfegor, pero un buen día apareciste tú, y contigo, la gula. Tu simpatía, tu naturalidad, alimentaban mi existencia. A cada momento me daba cuenta que ardía en deseos de tener noticias tuyas. Aquellas palabras eran las que me hacían sonreír. Y cada vez quería más y más y más, y Beelzebub gozaba viendo cómo esa gula crecía y crecía. Al poco tiempo, y cuando estaba a punto de reventar, Asmodeus cogido de la mano de la lujuria, invadió mi vida. Con él, vinieron Lucifer y Mammon, trayendo consigo la soberbia y la avaricia. Yo me sentía plena y quería más, y más, y más. Dejé aparcada a un lado la humildad. Por primera vez en mucho tiempo me sentía bien. Ya no tenía que robar besos bajo la luz tenue, ni que abrazar a escondidas. No me sentía el 2º plato de nadie y creí tener el mundo a mis pies. Cada día quería más y más. Más de ti, de nosotros, del momento.
Pero tú decidiste poner punto y final. Y pensando que fue por mi culpa, Leviatán aprovechó y me presentó a la envidia. Y estuvo conmigo un tiempo, haciendo que no dejara de pensar en ti y que odiara a las que estaban a tu lado, aunque en el fondo de mi corazón sabía que eso no debía ser así. Por último, y tras un período escondida para evitar seguir con esto, me encontré con la ira. Sabía que no debía ceder a sus encantos. Sabía que no era la mejor compañía, pero lo que siento ahora mismo es tan fuerte, que no pude evitar unirme a ella. Y es que, como pasó cuando te conocí, llegará el día en que encuentre a alguien especial y Satanás sea sólo un mal recuerdo. Mientras tanto, seguiremos siendo amigos intentando que tú caigas en el olvido.
Todo empezó con la pereza porque yo ya había sufrido bastante y no quería más. Acababa de tropezar y estaba, justamente, como ahora, en un pecado capital. Y es que no hay peor furia que la de una mujer despechada. No quería volverme a pillar. Cerré mi corazón a todo el mundo y, al final, me daba pereza volver a empezar.
Hice buenas migas con Belfegor, pero un buen día apareciste tú, y contigo, la gula. Tu simpatía, tu naturalidad, alimentaban mi existencia. A cada momento me daba cuenta que ardía en deseos de tener noticias tuyas. Aquellas palabras eran las que me hacían sonreír. Y cada vez quería más y más y más, y Beelzebub gozaba viendo cómo esa gula crecía y crecía. Al poco tiempo, y cuando estaba a punto de reventar, Asmodeus cogido de la mano de la lujuria, invadió mi vida. Con él, vinieron Lucifer y Mammon, trayendo consigo la soberbia y la avaricia. Yo me sentía plena y quería más, y más, y más. Dejé aparcada a un lado la humildad. Por primera vez en mucho tiempo me sentía bien. Ya no tenía que robar besos bajo la luz tenue, ni que abrazar a escondidas. No me sentía el 2º plato de nadie y creí tener el mundo a mis pies. Cada día quería más y más. Más de ti, de nosotros, del momento.
Pero tú decidiste poner punto y final. Y pensando que fue por mi culpa, Leviatán aprovechó y me presentó a la envidia. Y estuvo conmigo un tiempo, haciendo que no dejara de pensar en ti y que odiara a las que estaban a tu lado, aunque en el fondo de mi corazón sabía que eso no debía ser así. Por último, y tras un período escondida para evitar seguir con esto, me encontré con la ira. Sabía que no debía ceder a sus encantos. Sabía que no era la mejor compañía, pero lo que siento ahora mismo es tan fuerte, que no pude evitar unirme a ella. Y es que, como pasó cuando te conocí, llegará el día en que encuentre a alguien especial y Satanás sea sólo un mal recuerdo. Mientras tanto, seguiremos siendo amigos intentando que tú caigas en el olvido.
Odio - 28.07.2009
Odio a la gente falsa, con su falsa sonrisa, sus falsas promesas, su falsa alegría. Odio las mentiras, las hipocresías, los que tienen doble vida. Odio que jugases conmigo, que me hicieras un hueco en tu corazón herido. Odio tus falsas palabras, tu falsa mirada, y el tiempo por ti perdido. Odio haberte creído, haberte esperado y todo el llanto por ti derramado. Odio aquella tarde en aquel bar, aquella noche en el restaurant, soñar que podíamos ser algo más. Odio al odio que te tengo, al rencor que por ti siento. Odio no poder avanzar, no poderte olvidar, no poder volver a empezar. Pero lo que más odio es tener que callar, guardarme todo hasta reventar, porque no das la cara y nunca lo harás. Y es que el odio me come por dentro como a ti te come el miedo de conocer a alguien especial.
Esto es España 03.08.2010
Vivo en un país donde se dan prisa por abolir las corridas de toros, pero se toman con calma el paro, la educación, la ley del menor, donde los políticos roban y aunque vayan un par de años a la cárcel allí no pasan penurias y cuando salen, con todo lo que han robado tienen para vivir el resto de su vida sin dar palo al agua, y si para colmo se ha liado con una famosa, le pagan por contar 4 tonterías en la tele.
Vivo en un país donde a un hombre por robar una barra de pan para poder comer y coger del panadero por la solapa de la chaqueta le meten dos años a la cárcel (salió en el periódico 20minutos hace tiempo), pero a un niñato de 14 años que ha violado y asesinado a una chica le meten a un reformatorio y luego en libertad, comete más delitos y el tío pisa la comisaría y demás, pero sigue por ahí a sus anchas.
Vivo en un país donde otro niñato de 15 años ayuda a matar a otra joven, se burla de toda la policía, la guardia civil y de todos nosotros en nuestra cara (el cuerpo está en el río, el cuerpo está en un vertedero...) mientras todos y cada uno de nosotros paga la búsqueda de esa víctima, y el chaval a un reformatorio y ale, dentro de unos añitos otra vez en la calle (es que era un niño cuando cometió el delito... ¬¬')
Vivo en un país donde una menor de edad puede abortar sin decírselo a los padres pero para hacerse un piercing o ir de excursión con sus compañeros de clase necesita un papelito firmado por ellos como autorización.
Vivo en un país donde a todos se nos baja el sueldo menos a los que se lo tienen que bajar, donde pretenden hacer una ley para que sea más barato el despido mientras el paro sube y sube al igual que las carteras de los que están al mando (sean del bando que sean).
Vivo en un país donde en horario infantil sacan a "la Esteban" y cía. criticando a gritos y sin argumentos excepto el "y tú más" sin educación ni estudios ninguno.
Y mientras, como he dicho, se dan prisa por abolir las corridas de toros pero no los corre-bous.
¡BRAVO SEÑORES!
Vivo en un país donde a un hombre por robar una barra de pan para poder comer y coger del panadero por la solapa de la chaqueta le meten dos años a la cárcel (salió en el periódico 20minutos hace tiempo), pero a un niñato de 14 años que ha violado y asesinado a una chica le meten a un reformatorio y luego en libertad, comete más delitos y el tío pisa la comisaría y demás, pero sigue por ahí a sus anchas.
Vivo en un país donde otro niñato de 15 años ayuda a matar a otra joven, se burla de toda la policía, la guardia civil y de todos nosotros en nuestra cara (el cuerpo está en el río, el cuerpo está en un vertedero...) mientras todos y cada uno de nosotros paga la búsqueda de esa víctima, y el chaval a un reformatorio y ale, dentro de unos añitos otra vez en la calle (es que era un niño cuando cometió el delito... ¬¬')
Vivo en un país donde una menor de edad puede abortar sin decírselo a los padres pero para hacerse un piercing o ir de excursión con sus compañeros de clase necesita un papelito firmado por ellos como autorización.
Vivo en un país donde a todos se nos baja el sueldo menos a los que se lo tienen que bajar, donde pretenden hacer una ley para que sea más barato el despido mientras el paro sube y sube al igual que las carteras de los que están al mando (sean del bando que sean).
Vivo en un país donde en horario infantil sacan a "la Esteban" y cía. criticando a gritos y sin argumentos excepto el "y tú más" sin educación ni estudios ninguno.
Y mientras, como he dicho, se dan prisa por abolir las corridas de toros pero no los corre-bous.
¡BRAVO SEÑORES!
Duele...
... que te rompan el corazón, pero más cuando tú lo rompes.
... darte cuenta que no sientes lo mismo que aquel que lo daría todo y más por ti.
... ver lo feliz que eras y que le hacías, y saber que ya nada volverá a ser lo mismo.
... pensar en el pasado.
... darle un último abrazo de despedida.
... saber el daño que le has hecho y no poder remediarlo.
... seguir a tu corazón que ya no late al ritmo de su nombre.
... verle llorar por tu culpa.
... y mucho esta situación.
... darte cuenta que no sientes lo mismo que aquel que lo daría todo y más por ti.
... ver lo feliz que eras y que le hacías, y saber que ya nada volverá a ser lo mismo.
... pensar en el pasado.
... darle un último abrazo de despedida.
... saber el daño que le has hecho y no poder remediarlo.
... seguir a tu corazón que ya no late al ritmo de su nombre.
... verle llorar por tu culpa.
... y mucho esta situación.
Tres 14.04.2011
Tres palabras para que su vida cambie... No te quiero
Tres segundos para que reaccione... 1... 2... 3...
Tres tartamudeos antes de mediar palabra... Pe... Pe... Pe... Pero... ¿por qué?
Tres palabras que jamás pensaste que me ibas a preguntar... ¿Es por otro?
Tres clicks para borrar las fotos... "Seleccionar"... "Borrar archivos".... ¿Estás seguro? "Sí"
Tres días hasta que soy consciente de lo que he hecho... sábado... domingo... lunes...
Tres caracteres necesito únicamente para expresar cómo me siento... ='(
Tres palabras que no oirás de la misma manera... Te quiero mucho...
Tres palabras que ojalá no hubiera tenido que decir nunca... Lo siento mucho...
Tres... un número tan reducido que abarca algo tan grande...
Tres segundos para que reaccione... 1... 2... 3...
Tres tartamudeos antes de mediar palabra... Pe... Pe... Pe... Pero... ¿por qué?
Tres palabras que jamás pensaste que me ibas a preguntar... ¿Es por otro?
Tres clicks para borrar las fotos... "Seleccionar"... "Borrar archivos".... ¿Estás seguro? "Sí"
Tres días hasta que soy consciente de lo que he hecho... sábado... domingo... lunes...
Tres caracteres necesito únicamente para expresar cómo me siento... ='(
Tres palabras que no oirás de la misma manera... Te quiero mucho...
Tres palabras que ojalá no hubiera tenido que decir nunca... Lo siento mucho...
Tres... un número tan reducido que abarca algo tan grande...
Perfectamente imperfecto - 31.03.2009
Perfectamente imperfecto eres. Perfectamente imperfecto te conocí. Perfectamente imperfecto fue nuestro encuentro. Perfectamente lo imperfecto me gustó de ti. Y ahora en este día lo perfectamente imperfecto se vuelve imperfectamente perfecto para decir adios, o hasta siempre, o hasta nunca, tal vez hasta pronto o un simple ya te veré. Y lo que empezó siendo perfecto con sus imperfecciones, termina siendo imperfecto y nada más, porque si fuera perfectamente imperfecto, perfectamente no tendría final.
Cuando falta el amor - 31.03-2009
Y sus ojos inundados en lágrimas, y su mirada perdida en un rincón, y su voz quebrada que decía "me has olvidado y yo a ti no". Y todas las palabras dichas se esfumaron, y todos los sentimientos los guardó en un cajón, y todos los recuerdos trató de ahogarlos entre chupitos de wishky barato y ron. Y sus penas afloraron, y sus heridas se volvieron a abrir, y su corazón cansado y remendado tantas veces no lo pudo resistir.
Y se cerró al amor bajo llave y con candado, con contraseña indescifrable y con guardián custodiando. Y mientras sonreía de mentira salió a la calle y se entregó a los brazos de eso que llamaban vida y ella denominaba dolor.
Y miles de puñaladas le atravesaron el pecho, y en su agonía logró gritar "Todo esto me pasa por entregarme a quien no me sabe valorar". Y se vio exhausta, fracasada, ya no podía más. Sentía ser una marioneta manejada y vapuleada sin piedad. Y así terminó su vida, aunque respiraba y el tiempo pasó, pero es que la vida no es vida cuando te falta el amor
Y se cerró al amor bajo llave y con candado, con contraseña indescifrable y con guardián custodiando. Y mientras sonreía de mentira salió a la calle y se entregó a los brazos de eso que llamaban vida y ella denominaba dolor.
Y miles de puñaladas le atravesaron el pecho, y en su agonía logró gritar "Todo esto me pasa por entregarme a quien no me sabe valorar". Y se vio exhausta, fracasada, ya no podía más. Sentía ser una marioneta manejada y vapuleada sin piedad. Y así terminó su vida, aunque respiraba y el tiempo pasó, pero es que la vida no es vida cuando te falta el amor
Adios - 01.04.2009
Nerviosa contaba las horas sabiendo que llegaba el final. Los minutos interminables, se vistió, bajó a la calle y le esperó. Tanto tiempo sin verle, no sabía qué decir, no se atrevía a mirarle a los ojos. No sabe fingir. Sonríe de mentira, procura no tartamudear, él está como si nada y ella se empieza a relajar. Sentados frente a frente donde por primera vez ella vio su rostro, donde por primera vez él acarició sus labios con su mirada. Ella se traga las lágrimas y él empieza a hablar. Cuida sus palabras, pues sabe que aunque ella lo niegue, le dolerán. Le tiemblan los labios pero la sonrisa cosida a la fuerza no se le va. Aparta la mirada, juega con la botella, no puede estar quieta. Él lo nota y sugiere ir fuera. Él está incómodo, ella desea que pase ya. No se miran. No le mira. Hablan un rato y cuando la abraza ya no aguanta más. Por fin muestra su debilidad. Ella también es humana, perfectamente imperfecta. Consigue tranquilizarse. Sabe que sólo tendrá su amistad, que pasará un momento de bajón, pero lo superará.
Silencio. Sólo se escucha la radio. Killing me softly with his song, killing me softly... "Mejor la cambio, ¿no?" "No, déjala, me gusta mucho." Silencio, y de fondo The Fugees. ...singing my life with his song... Se equivoca de camino pero ella permanece callada. Sus manos entrelazadas. "¿Aún no sabes ir a mi casa?" "Qué va, aún no me he aprendido el camino..." Y llega la despedida. Ella procura eternizar el momento. "También es incómodo para mí". Continúa en silencio, aferrada a su mano.
Por fin se despiden y un beso de diez segundos se le hacen diez años. "Hablamos, ¿vale?" Él asiente. Y mientras camina hacia casa le ve desaparecer. Cabizbaja abre la puerta y va directa al baño. Mientras suena la misma canción una y otra vez, camufla sus lágrimas entre agua y jabón. "Al menos ha ido de cara", se dice a sí misma. "Por lo menos somos amigos", se intenta convencer.
Pero no tiene ganas de nada. Ha sido un día largo. Dejemos las sonrisas para mañana, que hoy no ha salido el sol. Se ha tropezado de nuevo, pero se levantará otra vez. Sólo dale tiempo para que vuelva a creer
Silencio. Sólo se escucha la radio. Killing me softly with his song, killing me softly... "Mejor la cambio, ¿no?" "No, déjala, me gusta mucho." Silencio, y de fondo The Fugees. ...singing my life with his song... Se equivoca de camino pero ella permanece callada. Sus manos entrelazadas. "¿Aún no sabes ir a mi casa?" "Qué va, aún no me he aprendido el camino..." Y llega la despedida. Ella procura eternizar el momento. "También es incómodo para mí". Continúa en silencio, aferrada a su mano.
Por fin se despiden y un beso de diez segundos se le hacen diez años. "Hablamos, ¿vale?" Él asiente. Y mientras camina hacia casa le ve desaparecer. Cabizbaja abre la puerta y va directa al baño. Mientras suena la misma canción una y otra vez, camufla sus lágrimas entre agua y jabón. "Al menos ha ido de cara", se dice a sí misma. "Por lo menos somos amigos", se intenta convencer.
Pero no tiene ganas de nada. Ha sido un día largo. Dejemos las sonrisas para mañana, que hoy no ha salido el sol. Se ha tropezado de nuevo, pero se levantará otra vez. Sólo dale tiempo para que vuelva a creer
Fin - 14.04.2009
Frío. Corazón helado. Sentimiento congelado.
Miedo. Corazón aterrado. Sentimiento atemorizado.
Llanto. Corazón roto. Sentimiento olvidado.
Vida. Corazón inerte. Sentimiento matado.
Tú. Mi corazón. Mi sentimiento. Todo resumido en un cuerpo, una mente y un alma que ha decidido partir, dejar atrás mi camino y continuar por otro.
Un tropiezo más, una esperanza menos. Siento que he perdido todo, que ya nada tiene sentido, ni la vida color, y me falta valor. Me rindo. No puedo más. Lo dejo. Jamás llegará. Abandono. Se acabó. No aguanto más. Me voy a donde no nos podamos encontrar
Miedo. Corazón aterrado. Sentimiento atemorizado.
Llanto. Corazón roto. Sentimiento olvidado.
Vida. Corazón inerte. Sentimiento matado.
Tú. Mi corazón. Mi sentimiento. Todo resumido en un cuerpo, una mente y un alma que ha decidido partir, dejar atrás mi camino y continuar por otro.
Un tropiezo más, una esperanza menos. Siento que he perdido todo, que ya nada tiene sentido, ni la vida color, y me falta valor. Me rindo. No puedo más. Lo dejo. Jamás llegará. Abandono. Se acabó. No aguanto más. Me voy a donde no nos podamos encontrar
Cuenta atrás - 14.04.2009
5 letras... de tu nombre.
4 noches... a tu lado.
3 meses... conociéndote.
2 personas... somos.
y 1 adios... que me dijiste y no bastó para olvidarte.
Porque odio la cuenta atrás... y es que el tiempo nunca juega a favor de nadie.
4 noches... a tu lado.
3 meses... conociéndote.
2 personas... somos.
y 1 adios... que me dijiste y no bastó para olvidarte.
Porque odio la cuenta atrás... y es que el tiempo nunca juega a favor de nadie.
Tardes negras
Y días... días negros, en los que te descentras, y no sabes por qué... y no sabes por quién... Y te sientes solo a pesar de estar entre un multitud... Y te sientes triste a pesar de haber motivos para sonreír... Y sólo quieres llorar... Y a tu mente viene una imagen, una discusión, un momento, una noticia, unas palabras, una canción... Tardes negras... Y en tu mente resuena Tiziano, su música, su canción... Y sin saber por qué lo asocias... "Y si me quieres tú ya no me verás, si menos me quieres yo más estaré allí..."
Y sabes que ese día va a ser negro, irremediablemente negro, y no sabes cómo hacer para darle color.
Y sabes que ese día va a ser negro, irremediablemente negro, y no sabes cómo hacer para darle color.
5.
Anoche volví a traicionarte. Imaginé mi vida sin ti, siguiendo un rumbo totalmente distinto al acordado. Y recordé aquel verano. La playa, sus besos, sus caricias, ese fin de semana, esos días juntos, cómo empezamos, cómo acabamos, la sorpresa, el reencuentro, cómo me dormí en su cama, cómo me perdí en sus sábanas, cómo le desperté... Vuelvo a ver su cara, algunos momentos juntos. Recuerdo algunas canciones, y ellas me recuerdan a él. Y miro su foto. Y miro la tuya. Y siento que te traiciono. Y recuerdo el sueño por el que empezó todo esto, y mis palabras en ese sueño hacia él cuando me echa en cara que “pasé de él”... “Yo hubiera luchado por ti”. Y es cierto, lo peor (supongo) es que es cierto. Estaba dispuesta a luchar por él, pero al final simplemente nos distanciamos...
Llevo unos días en los que simplemente me imagino en otras situaciones, con gente de mi pasado que me gustaría que siguieran en mi futuro... y sin ti. Te estoy traicionando. Creo que al final te haré daño, y no quiero, jamás podré perdonármelo...
Llevo unos días en los que simplemente me imagino en otras situaciones, con gente de mi pasado que me gustaría que siguieran en mi futuro... y sin ti. Te estoy traicionando. Creo que al final te haré daño, y no quiero, jamás podré perdonármelo...
4.
Sueño con un amor pasado, con otro ya olvidado, y con otro ya perdido... y por un momento en sueños rompo con el amor de hoy correspondido.
Echo la vista atrás y me pregunto qué hubiera sido, qué hubiera pasado si alguno de esos amores hubiera sido correspondido y no fracasado. Y no hallo respuesta alguna, mas sólo encuentro una laguna en mis sentimientos enterrados.
Ya no sé si de verdad le quiero, o es sólo rutina, pero mis pensamientos se aglutinan mientras despierta sueño. Me duele y no me duele pensar en mi vida sin él, y no entiendo cómo puede ser.
Echo de menos momentos de libertad, de salir con los amigos a bailar, de poder hablar con unos y con otros sin sentirme observada, sin tener que dar explicaciones por nada. Pero al mismo tiempo me gusta sentirme querida, saber que alguien piensa en mí, y que siempre que tengo algún problema está apoyándome ahí.
Sentimientos contradictorios tengo que no me dejan pensar con claridad, justo ahora que necesito la mente despejada para poder estudiar.
Es un niño, y como tal tiene cosas que me sacan de quicio, pero también es tan bueno... Demasiado como para joderle la vida... No, no puedo.
No sé con quién hablar de esto porque no es un tema para tratar por teléfono, y decirle “hoy no salgo contigo...” No, tampoco puedo. Sabría que algo va mal perdería la cabeza, o intentaría ahogar sus penas con algún amigo y una cerveza. Y no solucionaría nada. Y luego tendría que darle explicaciones, y no podría contarle qué me pasa...
Echo la vista atrás y me pregunto qué hubiera sido, qué hubiera pasado si alguno de esos amores hubiera sido correspondido y no fracasado. Y no hallo respuesta alguna, mas sólo encuentro una laguna en mis sentimientos enterrados.
Ya no sé si de verdad le quiero, o es sólo rutina, pero mis pensamientos se aglutinan mientras despierta sueño. Me duele y no me duele pensar en mi vida sin él, y no entiendo cómo puede ser.
Echo de menos momentos de libertad, de salir con los amigos a bailar, de poder hablar con unos y con otros sin sentirme observada, sin tener que dar explicaciones por nada. Pero al mismo tiempo me gusta sentirme querida, saber que alguien piensa en mí, y que siempre que tengo algún problema está apoyándome ahí.
Sentimientos contradictorios tengo que no me dejan pensar con claridad, justo ahora que necesito la mente despejada para poder estudiar.
Es un niño, y como tal tiene cosas que me sacan de quicio, pero también es tan bueno... Demasiado como para joderle la vida... No, no puedo.
No sé con quién hablar de esto porque no es un tema para tratar por teléfono, y decirle “hoy no salgo contigo...” No, tampoco puedo. Sabría que algo va mal perdería la cabeza, o intentaría ahogar sus penas con algún amigo y una cerveza. Y no solucionaría nada. Y luego tendría que darle explicaciones, y no podría contarle qué me pasa...
3.
Adios a la tentación, ojos azules… por ahora. Y es que ya no coincidimos. La tentación se ha ido… por ahora; y espero que no vuelva. Me es incómoda la situación. Me es incómoda la continua lucha que se produce en mi mente. Me es incómodo su olor. Me es incómoda su presencia, saber que está cerca y tener por ello que ir con la cabeza gacha, para que mis tentados ojos no se crucen con los suyos tentadores. Me es incómodo ponerme nerviosa, no concentrarme, no poder pensar en otra cosa. Me es incómodo parecer tan fría. Pero es que, si no actúo así, puede ser peor. Y no quiero. Quiero a mi chico. No quiero hacerle daño. Sé que estoy rodeada de tentaciones, pero he de resistir. Lo que no sé es cómo a estas alturas, cuando un chico atractivo me mira o se dirige a mí aunque sea para decirme cualquier cosa normal (¿Me dejas pasar?, por ejemplo) ¡me pongo nerviosa! No es normal… y menos siendo yo. Vale que antes tampoco era de piedra, pero era más difícil perder el control de mi cuerpo. ¿Qué pasa? ¿Por qué ha cambiado eso? Tengo miedo de contar todo esto y que al final llegue a sus oídos… Más que nada porque estoy un poco contrariada y no quiere que se saquen las cosas fuera de contexto.
Tentación… tan cerca y tan lejos. Tentación… estás prohibida. Tentación… te deseo. Tentación… he de ser fuerte. Tentación… no me lo pongas más difícil. Tentación… ¡NO!
Tentación… tan cerca y tan lejos. Tentación… estás prohibida. Tentación… te deseo. Tentación… he de ser fuerte. Tentación… no me lo pongas más difícil. Tentación… ¡NO!
2.
Tentación, como un dulce a la vista de una persona a régimen, como una copa al alcance de un reciente ex - alcohólico, como un juguete intocable en las manos de un chiquillo travieso.
Tentación a tus ojos azules, tentación a hablar contigo, tentación a tu olor. Tu olor, eso que despierta mis sentidos, que me bloquea la mente, que me despista y entretiene de mis quehaceres. Tu olor, lo que me dice que estás aquí, cerca; lo que hace que note tu presencia. Tu olor… tu presencia… ¡NO! ¡No puedo caer en la tentación! Odio esa vocecita que en mi interior me dice “en el fondo sí que quieres”. No puedo; no debo; no estaría bien. Pero entonces, ¿qué me pasa? ¿Por qué me sonrojo cuando un chico guapo me mira o cuando atraigo sin querer la atención de un misterioso pero atractivo desconocido? ¿Por qué ya no paso de todo eso? ¿Por qué me tiembla la voz si te digo “Hola” por educación? ¿Por qué no puedo ni mirarte a la cara? ¿Será que he caído en la rutina y necesito algo nuevo? ¿Será que ya no me siento especial? Sí, ODIO reconocerlo pero esto último es cierto. Ya no me siento especial. Por mucho que intente ponerme guapa para él da igual. Ya no me mira como antes. Nunca me echa un piropo, aunque lo piense (si es que alguna vez lo piensa), y si le digo con toda mi ilusión “¿Qué tal voy?” esperando que me diga algo agradable porque me siento guapa y pretendo demostrárselo, lo máximo que consigo es un “Hmmm” tan indiferente tirando a negativo, con esa cara de “Realmente no te noto más guapa ni nada distinto”, que se me borra la sonrisa de la cara y del alma.
Tentación a tus ojos azules, tentación a hablar contigo, tentación a tu olor. Tu olor, eso que despierta mis sentidos, que me bloquea la mente, que me despista y entretiene de mis quehaceres. Tu olor, lo que me dice que estás aquí, cerca; lo que hace que note tu presencia. Tu olor… tu presencia… ¡NO! ¡No puedo caer en la tentación! Odio esa vocecita que en mi interior me dice “en el fondo sí que quieres”. No puedo; no debo; no estaría bien. Pero entonces, ¿qué me pasa? ¿Por qué me sonrojo cuando un chico guapo me mira o cuando atraigo sin querer la atención de un misterioso pero atractivo desconocido? ¿Por qué ya no paso de todo eso? ¿Por qué me tiembla la voz si te digo “Hola” por educación? ¿Por qué no puedo ni mirarte a la cara? ¿Será que he caído en la rutina y necesito algo nuevo? ¿Será que ya no me siento especial? Sí, ODIO reconocerlo pero esto último es cierto. Ya no me siento especial. Por mucho que intente ponerme guapa para él da igual. Ya no me mira como antes. Nunca me echa un piropo, aunque lo piense (si es que alguna vez lo piensa), y si le digo con toda mi ilusión “¿Qué tal voy?” esperando que me diga algo agradable porque me siento guapa y pretendo demostrárselo, lo máximo que consigo es un “Hmmm” tan indiferente tirando a negativo, con esa cara de “Realmente no te noto más guapa ni nada distinto”, que se me borra la sonrisa de la cara y del alma.
1.
¿Alguna vez os habéis parado a pensar en lo que os rodea? Quiero decir, en lo que os rodea pero que no os incumbe. Yo sí, especialmente cuando voy en el metro. Me gusta observar a la gente, sus ropas, sus rasgos, sus gestos… Me gusta pensar a qué pueden dedicarse, o cómo se sienten hoy. Me gusta ver qué hay a mi alrededor.
El otro día me puse a pensar. Llevo varios días pensativa. No sé porqué será, pero así estoy. Y pensé algo que pocas veces pienso. Normalmente soy bastante optimista, pero aquella tarde no fue así. Iba en el metro sentada, con música variada taladrándome el oído y la mente para no pensar, aunque era inevitable, y enfrente mía se sentó una mujer joven, de unos 30 años, y su pareja, con una niña en brazos. Miré a la niña. Se había quedado completamente dormida mientras mamaba. Y la escena me enterneció. Pensé cómo se debía sentir la niña, tan a salvo en los brazos de su madre. ¡Qué suerte ser niña! Sin preocupaciones, ni presiones ni nada por estilo. Pero entonces me di cuenta de lo injusta que había vuelto a ser la vida. Esa niña iba con audífonos en ambos oídos. Tan pequeña y ya tan frágil. Qué injusto. Alcé la vista para intentar quitarme esos pensamientos. Miré a mi alrededor. Gente joven, estudiantes, trabajadores… Y lo vi. Un hombre ciego con su perro guía acababa de entrar al vagón. Otra vez. Qué injusta es la vida. Y volví a pensar. Y los ojos se me humedecieron. Quería llorar. Quería llorar desesperadamente. Y seguí pensando. Qué injusta es la vida. Siempre las peores cosas les ocurren a las mejores personas. Y me acordé de unos familiares. La vida ha sido muy injusta con ellos. Él lleva un par de meses en el hospital, no se vale por sí mismo, necesita una residencia, pero no la pueden costear. Y ella aún no se ha hecho a la idea de lo que tiene encima. Qué injusta es la vida. Toda su vida trabajando, siendo buenas personas, para que al final llegues a eso. Y seguí pensando. No quería, en serio, pero no podía evitarlo. Echaba de menos mis gafas de sol porque así al menos la gente no me vería los ojos. Dicen que los ojos son el espejo del alma, y en ese momento mi alma estaba prácticamente rota. Seguía dándole vueltas a la cabeza. Qué injusta es la vida. El jefe de mi madre se está muriendo. Le queda muy poco de vida. Tiene cáncer. Pobre familia. La mujer es la que más está sufriendo. Hace un año y pico se le murió un hijo de algo del corazón y no ha logrado salir de esa tristeza. Ahora se le suma lo de su marido. Qué injusta es la vida. Son muy buena gente, y les ocurre lo peor que les puede pasar. Se portan de una manera excepcional con mi madre. Tienen tantos detalles agradables con ella… La quieren muchísimo. Pero se ve que eso da igual. La vida te sigue dando hostias.
Me han hablado del “karma”, que existe, que todo lo que hagas bueno lo recibirás bueno, y lo que hagas malo lo recibirás malo… Quiero creer que eso es cierto, pero no puedo. No cuando hay tantas evidencias de que eso no es así. De hecho, tengo mi propia teoría: cuanto más bueno eres, más palos te llevas. Está comprobado. Lo he comprobado incluso en mi propia piel. Así que a mí que no me intenten engañar. El Karma es otro invento del hombre.
El otro día me puse a pensar. Llevo varios días pensativa. No sé porqué será, pero así estoy. Y pensé algo que pocas veces pienso. Normalmente soy bastante optimista, pero aquella tarde no fue así. Iba en el metro sentada, con música variada taladrándome el oído y la mente para no pensar, aunque era inevitable, y enfrente mía se sentó una mujer joven, de unos 30 años, y su pareja, con una niña en brazos. Miré a la niña. Se había quedado completamente dormida mientras mamaba. Y la escena me enterneció. Pensé cómo se debía sentir la niña, tan a salvo en los brazos de su madre. ¡Qué suerte ser niña! Sin preocupaciones, ni presiones ni nada por estilo. Pero entonces me di cuenta de lo injusta que había vuelto a ser la vida. Esa niña iba con audífonos en ambos oídos. Tan pequeña y ya tan frágil. Qué injusto. Alcé la vista para intentar quitarme esos pensamientos. Miré a mi alrededor. Gente joven, estudiantes, trabajadores… Y lo vi. Un hombre ciego con su perro guía acababa de entrar al vagón. Otra vez. Qué injusta es la vida. Y volví a pensar. Y los ojos se me humedecieron. Quería llorar. Quería llorar desesperadamente. Y seguí pensando. Qué injusta es la vida. Siempre las peores cosas les ocurren a las mejores personas. Y me acordé de unos familiares. La vida ha sido muy injusta con ellos. Él lleva un par de meses en el hospital, no se vale por sí mismo, necesita una residencia, pero no la pueden costear. Y ella aún no se ha hecho a la idea de lo que tiene encima. Qué injusta es la vida. Toda su vida trabajando, siendo buenas personas, para que al final llegues a eso. Y seguí pensando. No quería, en serio, pero no podía evitarlo. Echaba de menos mis gafas de sol porque así al menos la gente no me vería los ojos. Dicen que los ojos son el espejo del alma, y en ese momento mi alma estaba prácticamente rota. Seguía dándole vueltas a la cabeza. Qué injusta es la vida. El jefe de mi madre se está muriendo. Le queda muy poco de vida. Tiene cáncer. Pobre familia. La mujer es la que más está sufriendo. Hace un año y pico se le murió un hijo de algo del corazón y no ha logrado salir de esa tristeza. Ahora se le suma lo de su marido. Qué injusta es la vida. Son muy buena gente, y les ocurre lo peor que les puede pasar. Se portan de una manera excepcional con mi madre. Tienen tantos detalles agradables con ella… La quieren muchísimo. Pero se ve que eso da igual. La vida te sigue dando hostias.
Me han hablado del “karma”, que existe, que todo lo que hagas bueno lo recibirás bueno, y lo que hagas malo lo recibirás malo… Quiero creer que eso es cierto, pero no puedo. No cuando hay tantas evidencias de que eso no es así. De hecho, tengo mi propia teoría: cuanto más bueno eres, más palos te llevas. Está comprobado. Lo he comprobado incluso en mi propia piel. Así que a mí que no me intenten engañar. El Karma es otro invento del hombre.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)



