domingo, 31 de julio de 2011

¿Qué tal un poquito de reflexión? 22.01.2007

"¿Y si lo que hubo entre los dos era amistad y no era amor?


Yo sí sentía la pasión. Tú confundías el guión.

¿Y si lo que hubo entre los dos no llegó a nada y se murió?

Era más fácil intentar decir simplemente la verdad.

Cuando te abrazaba ¿qué sentías tú?

Cuando te besaba te daba el corazón.

Qué triste es pensar que lo que pasó

no era lo mismo para los dos..."



Esto es lo que dice una canción de hace ya algunos años que, a día de hoy, no dejo de escuchar. "Le pregunto a Dios: ¿Por qué hace daño el amor?", es otra de sus frases.



Y es que creo que llegué a amarte de verdad, aunque te dijera que sólo me gustabas. Ya me lo dijo un buen amigo mío: "Te has enamorado", pero yo le dije "No. Sólo me gusta." A todos negué que te quería; incluso mi cabeza lo pensó, pero mis actos, mis palabras, mis lágrimas, mis pensamientos... Todo llevaba un nombre: el tuyo.



Tal vez pude engañar a la gente de fuera, pero no a mi corazón. Una vez más le impedí hablar. ¿Por qué? ¿Por miedo a que me rechazaras? ¿Por miedo a sufrir? Sólo le permití hablar en Navidad, cuando te dije que lo único que quería como regalo eras tú, a pesar de que me ofreciste la luna, que podías hacer que me sintiera allí... Sólo te pedí a ti. Pero te rendiste... O eso entendí. Que si la distancia, que si el diferente horario que tenemos... Viste una china en el camino y te echaste para atrás. Y me quedé, como diría Alejandro Sanz, con el corazón partío.



Me das una de cal y otra de arena. Dices que te gusto pero no haces nada por quedar conmigo. Te digo de quedar y siempre estás ocupado. Y si no te saludo por messenger me dices "Qué pasa, que ya ni saludamos." Pues eso te digo yo a ti. ¡Pero para colmo tengo que aguantar que tengas un mal día y lo pagues conmigo sin motivo ni razón! Y encima me lo niegas...



No me valoras. No soy la mejor chica del mundo, ni quiero serlo, pero es que tú no me valoras. Y no es por echarme flores, porque para flores me espero a la primavera, pero una cosa es que por ahora sólo podamos ser amigos (cosa que comprendo y entiendo) ¡y otra muy distinta que no me valores! Creo que te piensas que siempre me vas a tener y claro, ¿para qué hacerme un poquitín de caso si en cuanto digas "Ven", voy a ir, no?



Pues... ¿sabes lo que te digo? Que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde, y eso será lo que te pase a ti. Tú sigue tirando de la cuerda, que por mucho que ésta se alargue un día cederá y se romperá. Y entonces te darás cuenta...



Mientras tanto, una de dos: o estás ciego o no lo quieres ver, pero estoy aquí apoyándote, escuchándote, dándote consejos, animándote, ofreciéndote mi amistad y mi corazón SIEMPRE ¿y tú qué haces? Pasas olímpicamente. Pues estupendo... ¿Amigos? Pues sólo amigos. Lo llevo diciendo durante un tiempo y no lo cumplo, pero esta vez sí lo haré. Se acabó. Mucho me tienes que demostrar para que todo vuelva a ser como antes. Se acabó, sí, se acabó. Estoy cansada de luchar sola. Si tú no pones de tu parte, yo no puedo obrar milagros. ¿O esperas que te lo den todo hecho? Pues, si tú pasas... imagina lo que haré yo ahora. Como he dicho, aquí termina todo. Punto y... final.

No hay comentarios:

Publicar un comentario