Y sus ojos inundados en lágrimas, y su mirada perdida en un rincón, y su voz quebrada que decía "me has olvidado y yo a ti no". Y todas las palabras dichas se esfumaron, y todos los sentimientos los guardó en un cajón, y todos los recuerdos trató de ahogarlos entre chupitos de wishky barato y ron. Y sus penas afloraron, y sus heridas se volvieron a abrir, y su corazón cansado y remendado tantas veces no lo pudo resistir.
Y se cerró al amor bajo llave y con candado, con contraseña indescifrable y con guardián custodiando. Y mientras sonreía de mentira salió a la calle y se entregó a los brazos de eso que llamaban vida y ella denominaba dolor.
Y miles de puñaladas le atravesaron el pecho, y en su agonía logró gritar "Todo esto me pasa por entregarme a quien no me sabe valorar". Y se vio exhausta, fracasada, ya no podía más. Sentía ser una marioneta manejada y vapuleada sin piedad. Y así terminó su vida, aunque respiraba y el tiempo pasó, pero es que la vida no es vida cuando te falta el amor
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