viernes, 2 de diciembre de 2011

Autobús 8

Una rápida ilusión lleva consigo una fugaz desilusión. Y es que pensaba que esta vez sería distinto, que esta vez se fijaría en mí de verdad, que tanta sonrisa, y amabilidad, y las miradas, y el pedirme el número... todo eso pensé que significaban algo... y vi torres donde sólo había granitos de arena, y me creí princesa cuando sólo soy una insignificante plebeya más. Y caí. Desde lo más alto, desde donde más duele. Y la culpa es sólo mía, que siempre me pasa igual y no aprendo. Aunque hay algo que esta vez no haré, y será ser su perrito faldero. No. Eso es algo que eliminé de mí. Yo ya he tirado la pelota y ésta se encuentra en su tejado. Ahora le toca mover ficha a él o dar el juego por terminado.

martes, 29 de noviembre de 2011

Autobús 7

¡Joder! ¿A que pierdo el bus? Yo que llevo aquí un folio lleno de webs y mi número... verás tú... ¡Ahí está el bus! Carrerita y lo cojo sin problemas. ¡Menos mal! Saco el folio. "Lo prometido es deuda." Lo dobla, y lo primero que mira es mi nombre y mi número. Dudas, negociaciones y demás: 6... Se ríe y me mira. "¿Crees que me ayudarán?" "Eso espero" "Lo mismo hasta saco carrera..." "Jajaja pues lo mismo..." Hoy es otro bus, pero estoy en primera línea de playa, a su lado. Me gusta. "Hoy es que no podemos hablar mucho, que ayer una señora se quejó" ¬¬' "¿En serio?" Me mira una señora súper arreglada y simpática... "Si es que hay cada loca por ahí..." "Es que dice que hablo mucho..." ¬¬' No salgo de mi asombro. "Pues que se pongan unos tapones, que en la farmacia venden dos pares por dos euros y algo". Se ríen él y la señora. Hoy casi no hablamos. "Mira a ver si sale aire. Pasa la mano por arriba" "Sí, sí que sale" "Es que no quiero que os tengais que desnudar... jaja" "No, no vaya a ser que se moleste alguna señora..." "Eso ya no es problema mío" Y sonreímos... Continuamos el trayecto. Y al fin llegamos a mi parada. "¿Abres por aquí?" "Sí, sí. Baja por aquí. Bueno, espero tener que llamarte pronto para alguna duda, que las tengo todas" "Cuando quieras" ^^, Me bajo, sigo adelante, arranca y le vuelvo a mirar. Mañana espero volver a verle.

Autobús 6

¡Por fin lunes! ¡Qué nervios! Hoy no tengo que correr tanto, pero corro, ¡tengo ganas de verlo! "¡Hola! Ay... qué carreras me echo siempre =)" "¡Hola! el viernes hiciste peyas, ¿eh?" "No, es que el viernes no trabajo" "Ah... yo que te esperé 2 minutos más y todo y decía o no ha venido o sale más tarde..." ^^, Hoy sí, hoy me siento en primera fila. ¡Joder, qué guapo! Hablamos. "Pues yo necesito profesora de inglés" "Diez euros la hora" "Bueno, no sé yo... Estoy buscando unos libros que venga también en español... Claro, es que ¿de qué me sirve decirte que qué ojos más bonitos tienes si no se lo que estoy diciendo?" Y un señor se ríe =). Y seguimos hablando. "Pues en internet hay un montón de páginas para aprender inglés." "Pues si puedes tráemelas mañana apuntadas en un papel." Y continuamos el viaje. ¡Mierda! Aquí no puedo sacar el móvil y mandarle un mensaje. Luego la llamo. En cuanto tenga un hueco le escribo las webs y mi número, así, con toda mi cara, por si tiene dudas. Llegamos a mi parada. "Bueno, hasta lue..." "Baja por aquí si quieres." "¡Gracias!" "Pues eso, tú me traes las páginas y tu número del móvil, por si tengo alguna duda." ¡Joder! ¡Me ha pedido mi número! "Vale, de acuerdo." Me abre la puerta. "¡Hasta mañana!" Y bajo. Vuelvo a mirar. Sonrío. ¡Voy a llamarla! Suena... suena... suena... nada, que no lo coge... ¡Pues le mando un mensaje! Va a flipar... Mañana mismo le doy mi número.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Autobús 5

Corro. Sí, como de costumbre. Creo que paso por delante de él corriendo. Vaya, hoy voy bien de tiempo... Llego y el bus no está abierto. Pasa él por delante. Abre la puerta. La gente sube y ni le miran. Pero, ¿cómo pueden no mirar? Una mujer delante mía para pagar... y me ve. No deja de mirarme, le sonrío, monto, pico mi billete pero aunque mi cerebro da la orden de saludar, de mi boca no sale nada más que una leve sonrisa. Mi vergüenza me ha dejado muda. Llevo toda la semana mirándole y sonriendo... ¡Si es que es guapo! Y me mira, y sonríe levemente, casi sin notarse. Tercera fila al lado del pasillo. Quería ponerme en la primera, incluso hablar con él, pero está ocupada, y casi que mejor... No he sido capaz de decir "Hola" como para ponerme a hablar con él... Una señora se sienta delante mía. Su cardado abulta más que su cabeza y no exagero. Tiene pelo Altamira, lleno de "cuevas". Descaradamente me muevo al lado de la ventanilla. Mira, y me ve. Sí, he sido descarada. No sé si sonríe porque sus gestos son leves. Pero mira. Arranca. La señora se da cuenta que ahí dará el sol, y se cambia a los asientos de al lado donde da la sombra. Pues yo de aquí ya no me muevo. Suena la música. Me pongo mis gafas de sol y miro. Y no dejo de mirar, que es gratis. Él mira de vez en cuando. Y pienso, ¿será tan majo como parece? ¿O será otro gilipollas más? Tengo miedo... ¿Y si resulta que luego tiene novia o es un picaflores? Mira que yo con los chicos no tengo muy buena puntería que digamos... Ojalá todo lo que tenga de guapo, lo tenga de simpático y buena persona... Llego a mi parada, y de nuevo, al bajar, miro hacia atrás, y me está mirando, y sonriendo, de oreja a oreja. Y pasa por mi lado y vuelvo a mirar, y sigue mirando y sonriendo. Y llego a casa con otra cara, sin sueño y con ganas de que sea lunes. ¡Qué pena no trabajar los viernes!

Autobús 4

Ando. He decidido no correr esta semana. Estoy llegando donde el bus. Si corro un poco cojo el de en punto y no tengo que esperar al otro. Odio esperar en la parada del bus. Así que corro, aunque dije que no lo haría. Corro menos, pero corro. Llego cuando ya ha arrancado y está a punto de cerrar. "¡Hola!" Y me cambia la cara. Otra vez él. Creo que mi cara expresa que estoy realmente contenta de verle y no me lo esperaba. Como un niño en Reyes que recibe más regalos de los que pidió. "Casi casi, eh?" "Síii =) casiii!!!" Tercera fila al lado del pasillo. Sí, aquí le veo perfectamente. Y miro, y sonrío. Y me mira. ¿Me mira? Pero... ¿es que desde su espejo se ve todo el pasillo? Joder, ¡pues claro! Si no cómo va a ver quién va a bajar... Y vuelve a mirar... ¡Y otra vez! Y sonrío. Y me sonrojo levemente. Cruzamos miradas, y alguna sonrisa. Es tremendamente guapo. Me gusta. No sé dónde meterme. Mi cara me traiciona. Pero miro y sonrío. Llego a mi parada. Y hoy sí me giro. Y ahí está él, mirándome, y sonriendo. Así da gusto ir a trabajar en bus...

Autobús 3

Ya tengo pillado el horario, y la velocidad que necesito para no llegar prácticamente muerta a coger el bus. Corro. No me importa despeinarme, que los cascos se caigan de su sitio, no tener aire para respirar. Porque le veré. Son casi en punto y ahí está el bus. El último día que lo vi fue el jueves. ¡Qué ganas tengo! Y llego, miro que es el bus adecuado... Y no es él. ¡Joder, qué desilusión! Tendrá otro turno esta semana... "Peazo sprint me he hecho xa q no esté el wapo!!Ya no corro + sta semana". Mensaje enviado. Miraré por la ventana, aunque ya me conozca tanto el paisaje que no logro encontrar absolutamente nada que me sorprenda. Y la música suena. Hoy me apetece Estopa, para recordar viejos tiempos. No, mañana no voy a correr...

Autobús 2

"¡¡Venga, Lu!! ¡A ver si llegamos al de en punto!" Sprint máximo. Casi muero en el intento. Pero llego. Y está él. ¡Otra vez él! Esta vez sonrío, fatigada, cansada y sin apenas poder respirar. Pero sonrío. ¡Qué guapo es! Me tiro todo el trayecto mirándole. No sé si se da cuenta. Pero no puedo dejar de mirarle. Y la música suena. Y me da igual lo que pase fuera. El trayecto se me hace más corto a pesar de ser el mismo de cada día. Siempre vamos los mismos, los habituales como yo digo, en ese bus. ¿Dónde vivirá? ¿Tendrá novia? ¿Cómo se llamará? ¿Se habrá dado cuenta de mi existencia? Y otra vez llego a mi destino. Me bajo y no miro atrás. Me da vergüenza. Y deseo que mañana llegue de nuevo.

Autobús

"¡¡Corre, joder, que al final lo pierdes!!" Los 500m vallas a mi lado no son nada. Podría barrer a Usain Bolt de un plumazo. "¿Este (cojo aire) pasa por Arganda?" (entre el desplomo y la recuperación) Gesto afirmativo. "¿Sales a las dos?" (¿a que me quedo sin aire?) Gesto afirmativo. Y en una bocanada de aire suelto un flojo "Vale..." Y le miro, y me mira. Y pienso "es guapete". Y me mira con cara de "está loca". Abre la puerta y sube. Y monto en el autobús. Joder, está llenísimo. Primeras filas, todo lo contrario a donde me suelo sentar. Y vuelvo a mirarle. Pues sí, por fin un conductor guapo. Y me coloco en el asiento, me acomodo, y enciendo mi MP5. La música comienza a sonar. Y vuelvo a mirarle. Es joven... y guapo. Arranca el autobús. Y no puedo dejar de mirarle. ¡Qué suerte he tenido hoy! Casi llegando a mi destino oigo al señor del primer asiento hablar con él. "...¿qué tienes, 30 años?" "Uy, 30... ¡27!" "Hoy m ha tokd un autobusero wapo!y ad+ de ls q m gustan,dl 84!" Mensaje enviado. Y llego a mi parada. ¿Volveré a verle?

domingo, 30 de octubre de 2011

20 cosas que desearía hacer pero son imposibles

1. Ver el mundo a través de los ojos de un oriental para comprobar cómo se ven entre ellos físicamente y cómo nos ven a nosotros.
2. Abrazar y besar a mis abuelos otra vez.
3. Ver jugar a Di Stéfano en el Real Madrid.
4. Vivir un romance de película con un mafioso guaperas (a lo Jhonny Depp en Enemigo Público) de los años 20.
5. Viajar en el auténtico Titanic sin que se hunda.
6. Ir a un concierto de Michael Jackson.
7. Sentir la emoción que sentían las mujeres al ver regresar a sus marines de la guerra en la América de los años 40-50.
8. Ser una cheerleader americana.
9. Montar a caballito encima de mi padre e ir a la parte profunda del río.
10. Ser eternamente joven.
11. Ser una bruja al más puro estilo Sabrina o Embrujadas.
12. Vivir, ver y sentir lo que vivió, vio y sintió Cleopatra.
13. Haber disfrutado más de mi Erasmus.
14. Saber qué piensa la gente cuando yo quiera.
15. Tener dinero infinito.
16. Revivir la boda de mi hermano.
17. Borrar el 14 de junio de 2011 y que nunca hubiera sucedido.
18. Mandar a la mierda a ciertos indeseables antes de que me hicieran sufrir más de lo que lo hicieron.
19. Vivir las fiestas de mi barrio que se hacían antiguamente.
20. No desperciar lágrimas por quien no las ha merecido nunca.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

02.09.2011

Pasión. Así, sólo con esa palabra lo describiría. Pero podría añadirle muchas más. Seducción. Sensual. Arte. Belleza. Unión. Complicidad. Armonía. Compenetración. Un juego de dos. No sólo es seguir un ritmo, es expresar un sentimiento, darle vida a unas notas. No son sólo unos pasos, es recrear un momento, canalizar una pieza y volverla tangible, es interpretar un sueño. Un tango no es sólo un baile, es magia.

El tiempo se detuvo.

- ¿En qué piensas?
- En nada, ¿y tú?
- En lo a gusto que estoy aquí contigo...
- Sí ^^, yo también estoy muy a gusto - y tras decirte esto me di cuenta de lo mucho que podría haberte querido.

lunes, 29 de agosto de 2011

Furia.

Rabia. Ira. Odio. Despecho. Asco. Enfado. ¡Maldición!

Y finges. Finges que te importa. Finges que te alegras. Finges que no te molesta. Finges que eres fuerte. Finges que puedes con todo. Finges que no te afecta en absoluto.

Y mientes. Mientes por un momento. Mientes en un par de frases. Mientes con tu sonrisa. Mientes con tu mirada. Mientes por orgullo. Mientes como un bellaco. Mientes en su cara.

Y recapacitas. Porque él no es nada tuyo. Porque sólo fue un momento. Porque ante todo eres su colega. Porque eres madura. Porque si él es feliz así, ¿quién eres tú para impedírselo? Porque no es el único. Porque tu actitud ya cambió. Porque ahora piensas sólo en ti. Porque la vida es demasiado corta para perderse los buenos momentos y centrarse sólo en los malos.

Y pasas. Pasas de él. Pasas del otro. Y del otro. Pasas de este. Y de aquel. Pasas de ese bombón. Y de ese que te pone a mil. Pasas de todos, menos de la persona más importante: TÚ.

jueves, 25 de agosto de 2011

¿Cómo te gustan los besos?

Lentos, suaves, delicados, sintiendo cada milímetro de su piel, y al mismo tiempo apasionados, vibrantes, fuertes, como si echáramos un pulso, como si bailáramos un tango con nuestros labios, ardientes, lujuriosos, llenos de deseo, juguetones, únicos, irrepetibles, inolvidables, de esos que se para el tiempo, que te hacen perder la consciencia y no sabes dónde estás ni qué hora es y, si me apuras, se te olvida hasta tu nombre; de esos que cuando los recuerdas automática e inconscientemente acaricias con tus dedos tus labios añorando ese momento... y sonríes. Tienen que ser dulces, sin prisa, sin pausa, que te hagan estremecer, de esos que te hacen sentir esas mariposas en el estómago. Inocentes pero pícaros, atrevidos, robados, imprevistos, que te dejen sin aliento, que te hagan enloquecer. Que sean de los que te callan, de los que te hacen sonreír, de los que te hacen parecer la protagonista de la historia más romántica jamás contada, pero también la de la historia más salvaje, sensual y apasionada jamás vivida. Tienen que ser prohibidos, tentadores. De esos que no vuelven, porque son tan mágicos que no tienen comparación, no hay dos iguales.

jueves, 4 de agosto de 2011

Me gustas en naranja porque estás como ausente

Me gustas en naranja porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi zumbido no te toca,
parece que  la sesión se te hubiera cerrado
y parece que la conexión estuviera como loca.

Como todas las listas están llenas de contactos
emerge tu ventana, llenas mi lista,
guiño de ensueño, te pareces a mi msn,
y te pareces las palabras Windows Vista.

Me gustas en naranja y estás como ausente,
y estás como zumbándome, emoticono en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi zumbido no te alcanza:
déjame que chatee con el msn tuyo.

Déjame que te hable por el msn,
rápido como el ADSL, robando wifi al vecino.
Eres como el inicio de sesión, lenta y costosa,
tu conversación no es de RAE, con abrevituras y guiños.


Me gustas en naranja porque estás como asuente,
distante y no disponible como si te hubieras ido.
Un zumbido entonces, un emoticono bastan,
y estoy alegre, alegre de que estés conectada.


PD: "Me gustas en naranja porque estás como ausente" es un grupo de Facebook. Lo demás es invención mía. He aquí el link.

domingo, 31 de julio de 2011

Gracias... (otra vez) - 16.07.2007

... por no hablarme




... por pasar de mí



... por ignorarme



... por darme falsas esperanzas



... por hacerme creer que aún podía haber algo



... por volver a romper mis ilusiones



... por hacer que vuelva a pensar en lo idiota que eres



... por hacerme ver que no mereces la pena



... por abrirme los ojos



... por salir poco a poco y sin darte cuenta



... por perderme



... por quedarte ahí



... por olvidarme



... por ser como eres



... por todo

Gracias... - 05.07.2007

... por hacer que cinco minutos me parecieran cinco horas.






... por hacer que una despedida no supiera amarga.





... por devolverme la ilusión para creer en ti.





... por mirarme de esa forma.





... por hacer que me sintiera especial.





... por estar a mi lado.





... por tu sonrisa.





... por tus besos.





... por tus abrazos.





... por todo.

25.04.2007





¨°o.O" En mis sueños sigues siendo la princesa de mi reino soledad "O.o°¨










Y soñando contigo me convertí en princesa otra vez. Recuperé mi corona, mi sonrisa... Mi reino era tu cuerpo, tus labios saciaban mi sed, tus brazos eran mi abrigo, tu cuerpo se fundía con el mío. Tu mirada iluminaba mi camino, tu voz era música para mis oídos, en tu corazón estaba el mío. Y desperté... Y mi reino quedó destruido, mi sed podía conmigo, me quedé sin abrigo, mi cuerpo y mi alma quedaron vacíos. La oscuridad reinaba en mi camino, no había música, sólo infernal ruido, y mi corazón... mi corazón quedó en el olvido.




¿Me dejarás algún día ser Princesa?

19.04.2007

[angelsv5.jpg]Distancia. Tiempo. Estudios. Trabajo. Obligaciones. Compromisos. Horarios. Lágrimas. Sonrisa. Tristeza. Felicidad. Lejos. Cerca. Vida. Deseos. Sentimientos. Claro. Confuso. Aquí. Allí. Dos. Uno. Pensamientos. Confesiones. Secretos. Promesas. Sueños. Olvido. Corazón. Alma. Beso. Canción. Corona. Mirada. Abrazo. Roto. Nube. Cruzar. Hechos. Caricia. Planes. Notas. Amor. Nunca. Siempre. Pasado. Presente. Futuro. Libre. Anhelar. Juntos. Separados. Añorar. Sí. No. Carrera. Ayer. Hoy. Mañana. Tú. Yo.

Tiritas pa' este corazón partío - 12.02.2007

Ya lo ves que no hay dos sin tres, que la vida va y viene y que no se detiene y qué sé yo... Pero miénteme aunque sea, dime que algo queda entre nosotros dos, y en la habitación, que no existe el tiempo ni el dolor...




Y es que hoy lo has vuelto a hacer. Me has hecho daño de nuevo, y lo he permitido. Supongo que ya no tengo fuerzas para seguir, o supongo que ya no puedo más con esta situación. No lo sé. Pero hoy he vuelto a hablar contigo y, después de aclarar ciertos puntos, me has vuelto a herir. ¿Es que no te cansas de actuar sin pensar? Me duele saber que en tu mente tienes a otra, pero más me duele saber que dudaste de mi palabra...



Dentro de dos días es San Valentín, ¿y sabes cómo lo pasaré yo? Sin ti. Pero bueno, así es la vida... Claro, que no soy yo la única que estará sola. Dices que el tiempo lo dirá, que nunca se sabe... Pues el tiempo también puede curar las heridas, o hacerte olvidar, e incluso demostrar que alguien no sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Tú verás... Es tu decisión. Si lo que quieres es que seamos amigos, pues así será. Eso sí, no me hago responsable de lo que pueda pasar a partir de este día. Si algún día vuelves (que lo dudo) no será como antes. Tendrás que currártelo. Es así, no te voy a regalar más de lo que te he regalado...

Anoche - 04.02.2007


Anoche me acordé de ti. Anoche vi tu foto. Anoche pensé en ti. Anoche recordé tus besos. Anoche tu nombre rondó mi mente. Anoche tuve ganas de devolverte la llamada perdida que hace un par de días me diste. Anoche me entristecí por nuestra breve historia. Anoche un par de lágrimas se escaparon de mi corazón. Anoche te amé por un segundo en silencio. Anoche deseé volver atrás en el tiempo. Anoche... anoche perdí la razón por un instante... Me traicioné a mí misma. Me prometí olvidarte y anoche no lo cumplí. Lo siento.

¿Qué tal un poquito de reflexión? 22.01.2007

"¿Y si lo que hubo entre los dos era amistad y no era amor?


Yo sí sentía la pasión. Tú confundías el guión.

¿Y si lo que hubo entre los dos no llegó a nada y se murió?

Era más fácil intentar decir simplemente la verdad.

Cuando te abrazaba ¿qué sentías tú?

Cuando te besaba te daba el corazón.

Qué triste es pensar que lo que pasó

no era lo mismo para los dos..."



Esto es lo que dice una canción de hace ya algunos años que, a día de hoy, no dejo de escuchar. "Le pregunto a Dios: ¿Por qué hace daño el amor?", es otra de sus frases.



Y es que creo que llegué a amarte de verdad, aunque te dijera que sólo me gustabas. Ya me lo dijo un buen amigo mío: "Te has enamorado", pero yo le dije "No. Sólo me gusta." A todos negué que te quería; incluso mi cabeza lo pensó, pero mis actos, mis palabras, mis lágrimas, mis pensamientos... Todo llevaba un nombre: el tuyo.



Tal vez pude engañar a la gente de fuera, pero no a mi corazón. Una vez más le impedí hablar. ¿Por qué? ¿Por miedo a que me rechazaras? ¿Por miedo a sufrir? Sólo le permití hablar en Navidad, cuando te dije que lo único que quería como regalo eras tú, a pesar de que me ofreciste la luna, que podías hacer que me sintiera allí... Sólo te pedí a ti. Pero te rendiste... O eso entendí. Que si la distancia, que si el diferente horario que tenemos... Viste una china en el camino y te echaste para atrás. Y me quedé, como diría Alejandro Sanz, con el corazón partío.



Me das una de cal y otra de arena. Dices que te gusto pero no haces nada por quedar conmigo. Te digo de quedar y siempre estás ocupado. Y si no te saludo por messenger me dices "Qué pasa, que ya ni saludamos." Pues eso te digo yo a ti. ¡Pero para colmo tengo que aguantar que tengas un mal día y lo pagues conmigo sin motivo ni razón! Y encima me lo niegas...



No me valoras. No soy la mejor chica del mundo, ni quiero serlo, pero es que tú no me valoras. Y no es por echarme flores, porque para flores me espero a la primavera, pero una cosa es que por ahora sólo podamos ser amigos (cosa que comprendo y entiendo) ¡y otra muy distinta que no me valores! Creo que te piensas que siempre me vas a tener y claro, ¿para qué hacerme un poquitín de caso si en cuanto digas "Ven", voy a ir, no?



Pues... ¿sabes lo que te digo? Que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde, y eso será lo que te pase a ti. Tú sigue tirando de la cuerda, que por mucho que ésta se alargue un día cederá y se romperá. Y entonces te darás cuenta...



Mientras tanto, una de dos: o estás ciego o no lo quieres ver, pero estoy aquí apoyándote, escuchándote, dándote consejos, animándote, ofreciéndote mi amistad y mi corazón SIEMPRE ¿y tú qué haces? Pasas olímpicamente. Pues estupendo... ¿Amigos? Pues sólo amigos. Lo llevo diciendo durante un tiempo y no lo cumplo, pero esta vez sí lo haré. Se acabó. Mucho me tienes que demostrar para que todo vuelva a ser como antes. Se acabó, sí, se acabó. Estoy cansada de luchar sola. Si tú no pones de tu parte, yo no puedo obrar milagros. ¿O esperas que te lo den todo hecho? Pues, si tú pasas... imagina lo que haré yo ahora. Como he dicho, aquí termina todo. Punto y... final.

viernes, 29 de julio de 2011

Mi pecado - 29.07.2009

Siete pecados, siete sufrimientos, como siete vidas tiene un gato. Siete son y los siete cumplo. Sin remordimientos, sin miedo y sin arrepentimientos. Pereza, ira, lujuria, envidia, gula, soberbia y avaricia. Siete pecados con sus siete demonios. Y sigo aquí, encerrada en el séptimo que me faltaba por cumplir, haciéndome amiga de Satanás.

Todo empezó con la pereza porque yo ya había sufrido bastante y no quería más. Acababa de tropezar y estaba, justamente, como ahora, en un pecado capital. Y es que no hay peor furia que la de una mujer despechada. No quería volverme a pillar. Cerré mi corazón a todo el mundo y, al final, me daba pereza volver a empezar.

Hice buenas migas con Belfegor, pero un buen día apareciste tú, y contigo, la gula. Tu simpatía, tu naturalidad, alimentaban mi existencia. A cada momento me daba cuenta que ardía en deseos de tener noticias tuyas. Aquellas palabras eran las que me hacían sonreír. Y cada vez quería más y más y más, y Beelzebub gozaba viendo cómo esa gula crecía y crecía. Al poco tiempo, y cuando estaba a punto de reventar, Asmodeus cogido de la mano de la lujuria, invadió mi vida. Con él, vinieron Lucifer y Mammon, trayendo consigo la soberbia y la avaricia. Yo me sentía plena y quería más, y más, y más. Dejé aparcada a un lado la humildad. Por primera vez en mucho tiempo me sentía bien. Ya no tenía que robar besos bajo la luz tenue, ni que abrazar a escondidas. No me sentía el 2º plato de nadie y creí tener el mundo a mis pies. Cada día quería más y más. Más de ti, de nosotros, del momento.

Pero tú decidiste poner punto y final. Y pensando que fue por mi culpa, Leviatán aprovechó y me presentó a la envidia. Y estuvo conmigo un tiempo, haciendo que no dejara de pensar en ti y que odiara a las que estaban a tu lado, aunque en el fondo de mi corazón sabía que eso no debía ser así. Por último, y tras un período escondida para evitar seguir con esto, me encontré con la ira. Sabía que no debía ceder a sus encantos. Sabía que no era la mejor compañía, pero lo que siento ahora mismo es tan fuerte, que no pude evitar unirme a ella. Y es que, como pasó cuando te conocí, llegará el día en que encuentre a alguien especial y Satanás sea sólo un mal recuerdo. Mientras tanto, seguiremos siendo amigos intentando que tú caigas en el olvido.

Odio - 28.07.2009

Odio a la gente falsa, con su falsa sonrisa, sus falsas promesas, su falsa alegría. Odio las mentiras, las hipocresías, los que tienen doble vida. Odio que jugases conmigo, que me hicieras un hueco en tu corazón herido. Odio tus falsas palabras, tu falsa mirada, y el tiempo por ti perdido. Odio haberte creído, haberte esperado y todo el llanto por ti derramado. Odio aquella tarde en aquel bar, aquella noche en el restaurant, soñar que podíamos ser algo más. Odio al odio que te tengo, al rencor que por ti siento. Odio no poder avanzar, no poderte olvidar, no poder volver a empezar. Pero lo que más odio es tener que callar, guardarme todo hasta reventar, porque no das la cara y nunca lo harás. Y es que el odio me come por dentro como a ti te come el miedo de conocer a alguien especial.

Esto es España 03.08.2010

Vivo en un país donde se dan prisa por abolir las corridas de toros, pero se toman con calma el paro, la educación, la ley del menor, donde los políticos roban y aunque vayan un par de años a la cárcel allí no pasan penurias y cuando salen, con todo lo que han robado tienen para vivir el resto de su vida sin dar palo al agua, y si para colmo se ha liado con una famosa, le pagan por contar 4 tonterías en la tele.




Vivo en un país donde a un hombre por robar una barra de pan para poder comer y coger del panadero por la solapa de la chaqueta le meten dos años a la cárcel (salió en el periódico 20minutos hace tiempo), pero a un niñato de 14 años que ha violado y asesinado a una chica le meten a un reformatorio y luego en libertad, comete más delitos y el tío pisa la comisaría y demás, pero sigue por ahí a sus anchas.



Vivo en un país donde otro niñato de 15 años ayuda a matar a otra joven, se burla de toda la policía, la guardia civil y de todos nosotros en nuestra cara (el cuerpo está en el río, el cuerpo está en un vertedero...) mientras todos y cada uno de nosotros paga la búsqueda de esa víctima, y el chaval a un reformatorio y ale, dentro de unos añitos otra vez en la calle (es que era un niño cuando cometió el delito... ¬¬')



Vivo en un país donde una menor de edad puede abortar sin decírselo a los padres pero para hacerse un piercing o ir de excursión con sus compañeros de clase necesita un papelito firmado por ellos como autorización.



Vivo en un país donde a todos se nos baja el sueldo menos a los que se lo tienen que bajar, donde pretenden hacer una ley para que sea más barato el despido mientras el paro sube y sube al igual que las carteras de los que están al mando (sean del bando que sean).



Vivo en un país donde en horario infantil sacan a "la Esteban" y cía. criticando a gritos y sin argumentos excepto el "y tú más" sin educación ni estudios ninguno.



Y mientras, como he dicho, se dan prisa por abolir las corridas de toros pero no los corre-bous.



¡BRAVO SEÑORES!

Duele...

... que te rompan el corazón, pero más cuando tú lo rompes.


... darte cuenta que no sientes lo mismo que aquel que lo daría todo y más por ti.

... ver lo feliz que eras y que le hacías, y saber que ya nada volverá a ser lo mismo.

... pensar en el pasado.

... darle un último abrazo de despedida.

... saber el daño que le has hecho y no poder remediarlo.

... seguir a tu corazón que ya no late al ritmo de su nombre.

... verle llorar por tu culpa.

... y mucho esta situación.



Tres 14.04.2011

Tres palabras para que su vida cambie... No te quiero




Tres segundos para que reaccione... 1... 2... 3...



Tres tartamudeos antes de mediar palabra... Pe... Pe... Pe... Pero... ¿por qué?



Tres palabras que jamás pensaste que me ibas a preguntar... ¿Es por otro?



Tres clicks para borrar las fotos... "Seleccionar"... "Borrar archivos".... ¿Estás seguro? "Sí"



Tres días hasta que soy consciente de lo que he hecho... sábado... domingo... lunes...



Tres caracteres necesito únicamente para expresar cómo me siento... ='(



Tres palabras que no oirás de la misma manera... Te quiero mucho...



Tres palabras que ojalá no hubiera tenido que decir nunca... Lo siento mucho...



Tres... un número tan reducido que abarca algo tan grande...

Perfectamente imperfecto - 31.03.2009

Perfectamente imperfecto eres. Perfectamente imperfecto te conocí. Perfectamente imperfecto fue nuestro encuentro. Perfectamente lo imperfecto me gustó de ti. Y ahora en este día lo perfectamente imperfecto se vuelve imperfectamente perfecto para decir adios, o hasta siempre, o hasta nunca, tal vez hasta pronto o un simple ya te veré. Y lo que empezó siendo perfecto con sus imperfecciones, termina siendo imperfecto y nada más, porque si fuera perfectamente imperfecto, perfectamente no tendría final.

Cuando falta el amor - 31.03-2009

Y sus ojos inundados en lágrimas, y su mirada perdida en un rincón, y su voz quebrada que decía "me has olvidado y yo a ti no". Y todas las palabras dichas se esfumaron, y todos los sentimientos los guardó en un cajón, y todos los recuerdos trató de ahogarlos entre chupitos de wishky barato y ron. Y sus penas afloraron, y sus heridas se volvieron a abrir, y su corazón cansado y remendado tantas veces no lo pudo resistir.




Y se cerró al amor bajo llave y con candado, con contraseña indescifrable y con guardián custodiando. Y mientras sonreía de mentira salió a la calle y se entregó a los brazos de eso que llamaban vida y ella denominaba dolor.



Y miles de puñaladas le atravesaron el pecho, y en su agonía logró gritar "Todo esto me pasa por entregarme a quien no me sabe valorar". Y se vio exhausta, fracasada, ya no podía más. Sentía ser una marioneta manejada y vapuleada sin piedad. Y así terminó su vida, aunque respiraba y el tiempo pasó, pero es que la vida no es vida cuando te falta el amor

Adios - 01.04.2009

Nerviosa contaba las horas sabiendo que llegaba el final. Los minutos interminables, se vistió, bajó a la calle y le esperó. Tanto tiempo sin verle, no sabía qué decir, no se atrevía a mirarle a los ojos. No sabe fingir. Sonríe de mentira, procura no tartamudear, él está como si nada y ella se empieza a relajar. Sentados frente a frente donde por primera vez ella vio su rostro, donde por primera vez él acarició sus labios con su mirada. Ella se traga las lágrimas y él empieza a hablar. Cuida sus palabras, pues sabe que aunque ella lo niegue, le dolerán. Le tiemblan los labios pero la sonrisa cosida a la fuerza no se le va. Aparta la mirada, juega con la botella, no puede estar quieta. Él lo nota y sugiere ir fuera. Él está incómodo, ella desea que pase ya. No se miran. No le mira. Hablan un rato y cuando la abraza ya no aguanta más. Por fin muestra su debilidad. Ella también es humana, perfectamente imperfecta. Consigue tranquilizarse. Sabe que sólo tendrá su amistad, que pasará un momento de bajón, pero lo superará.




Silencio. Sólo se escucha la radio. Killing me softly with his song, killing me softly... "Mejor la cambio, ¿no?" "No, déjala, me gusta mucho." Silencio, y de fondo The Fugees. ...singing my life with his song... Se equivoca de camino pero ella permanece callada. Sus manos entrelazadas. "¿Aún no sabes ir a mi casa?" "Qué va, aún no me he aprendido el camino..." Y llega la despedida. Ella procura eternizar el momento. "También es incómodo para mí". Continúa en silencio, aferrada a su mano.



Por fin se despiden y un beso de diez segundos se le hacen diez años. "Hablamos, ¿vale?" Él asiente. Y mientras camina hacia casa le ve desaparecer. Cabizbaja abre la puerta y va directa al baño. Mientras suena la misma canción una y otra vez, camufla sus lágrimas entre agua y jabón. "Al menos ha ido de cara", se dice a sí misma. "Por lo menos somos amigos", se intenta convencer.



Pero no tiene ganas de nada. Ha sido un día largo. Dejemos las sonrisas para mañana, que hoy no ha salido el sol. Se ha tropezado de nuevo, pero se levantará otra vez. Sólo dale tiempo para que vuelva a creer

Fin - 14.04.2009

Frío. Corazón helado. Sentimiento congelado.




Miedo. Corazón aterrado. Sentimiento atemorizado.



Llanto. Corazón roto. Sentimiento olvidado.



Vida. Corazón inerte. Sentimiento matado.



Tú. Mi corazón. Mi sentimiento. Todo resumido en un cuerpo, una mente y un alma que ha decidido partir, dejar atrás mi camino y continuar por otro.



Un tropiezo más, una esperanza menos. Siento que he perdido todo, que ya nada tiene sentido, ni la vida color, y me falta valor. Me rindo. No puedo más. Lo dejo. Jamás llegará. Abandono. Se acabó. No aguanto más. Me voy a donde no nos podamos encontrar

Cuenta atrás - 14.04.2009

5 letras... de tu nombre.


4 noches... a tu lado.

3 meses... conociéndote.

2 personas... somos.

y 1 adios... que me dijiste y no bastó para olvidarte.



Porque odio la cuenta atrás... y es que el tiempo nunca juega a favor de nadie.

Tardes negras

Y días... días negros, en los que te descentras, y no sabes por qué... y no sabes por quién... Y te sientes solo a pesar de estar entre un multitud... Y te sientes triste a pesar de haber motivos para sonreír... Y sólo quieres llorar... Y a tu mente viene una imagen, una discusión, un momento, una noticia, unas palabras, una canción... Tardes negras... Y en tu mente resuena Tiziano, su música, su canción... Y sin saber por qué lo asocias... "Y si me quieres tú ya no me verás, si menos me quieres yo más estaré allí..."



Y sabes que ese día va a ser negro, irremediablemente negro, y no sabes cómo hacer para darle color.

5.

Anoche volví a traicionarte. Imaginé mi vida sin ti, siguiendo un rumbo totalmente distinto al acordado. Y recordé aquel verano. La playa, sus besos, sus caricias, ese fin de semana, esos días juntos, cómo empezamos, cómo acabamos, la sorpresa, el reencuentro, cómo me dormí en su cama, cómo me perdí en sus sábanas, cómo le desperté... Vuelvo a ver su cara, algunos momentos juntos. Recuerdo algunas canciones, y ellas me recuerdan a él. Y miro su foto. Y miro la tuya. Y siento que te traiciono. Y recuerdo el sueño por el que empezó todo esto, y mis palabras en ese sueño hacia él cuando me echa en cara que “pasé de él”... “Yo hubiera luchado por ti”. Y es cierto, lo peor (supongo) es que es cierto. Estaba dispuesta a luchar por él, pero al final simplemente nos distanciamos...


Llevo unos días en los que simplemente me imagino en otras situaciones, con gente de mi pasado que me gustaría que siguieran en mi futuro... y sin ti. Te estoy traicionando. Creo que al final te haré daño, y no quiero, jamás podré perdonármelo...

4.

Sueño con un amor pasado, con otro ya olvidado, y con otro ya perdido... y por un momento en sueños rompo con el amor de hoy correspondido.


Echo la vista atrás y me pregunto qué hubiera sido, qué hubiera pasado si alguno de esos amores hubiera sido correspondido y no fracasado. Y no hallo respuesta alguna, mas sólo encuentro una laguna en mis sentimientos enterrados.

Ya no sé si de verdad le quiero, o es sólo rutina, pero mis pensamientos se aglutinan mientras despierta sueño. Me duele y no me duele pensar en mi vida sin él, y no entiendo cómo puede ser.

Echo de menos momentos de libertad, de salir con los amigos a bailar, de poder hablar con unos y con otros sin sentirme observada, sin tener que dar explicaciones por nada. Pero al mismo tiempo me gusta sentirme querida, saber que alguien piensa en mí, y que siempre que tengo algún problema está apoyándome ahí.

Sentimientos contradictorios tengo que no me dejan pensar con claridad, justo ahora que necesito la mente despejada para poder estudiar.

Es un niño, y como tal tiene cosas que me sacan de quicio, pero también es tan bueno... Demasiado como para joderle la vida... No, no puedo.

No sé con quién hablar de esto porque no es un tema para tratar por teléfono, y decirle “hoy no salgo contigo...” No, tampoco puedo. Sabría que algo va mal perdería la cabeza, o intentaría ahogar sus penas con algún amigo y una cerveza. Y no solucionaría nada. Y luego tendría que darle explicaciones, y no podría contarle qué me pasa...

3.

Adios a la tentación, ojos azules… por ahora. Y es que ya no coincidimos. La tentación se ha ido… por ahora; y espero que no vuelva. Me es incómoda la situación. Me es incómoda la continua lucha que se produce en mi mente. Me es incómodo su olor. Me es incómoda su presencia, saber que está cerca y tener por ello que ir con la cabeza gacha, para que mis tentados ojos no se crucen con los suyos tentadores. Me es incómodo ponerme nerviosa, no concentrarme, no poder pensar en otra cosa. Me es incómodo parecer tan fría. Pero es que, si no actúo así, puede ser peor. Y no quiero. Quiero a mi chico. No quiero hacerle daño. Sé que estoy rodeada de tentaciones, pero he de resistir. Lo que no sé es cómo a estas alturas, cuando un chico atractivo me mira o se dirige a mí aunque sea para decirme cualquier cosa normal (¿Me dejas pasar?, por ejemplo) ¡me pongo nerviosa! No es normal… y menos siendo yo. Vale que antes tampoco era de piedra, pero era más difícil perder el control de mi cuerpo. ¿Qué pasa? ¿Por qué ha cambiado eso? Tengo miedo de contar todo esto y que al final llegue a sus oídos… Más que nada porque estoy un poco contrariada y no quiere que se saquen las cosas fuera de contexto.


Tentación… tan cerca y tan lejos. Tentación… estás prohibida. Tentación… te deseo. Tentación… he de ser fuerte. Tentación… no me lo pongas más difícil. Tentación… ¡NO!

2.

Tentación, como un dulce a la vista de una persona a régimen, como una copa al alcance de un reciente ex - alcohólico, como un juguete intocable en las manos de un chiquillo travieso.


Tentación a tus ojos azules, tentación a hablar contigo, tentación a tu olor. Tu olor, eso que despierta mis sentidos, que me bloquea la mente, que me despista y entretiene de mis quehaceres. Tu olor, lo que me dice que estás aquí, cerca; lo que hace que note tu presencia. Tu olor… tu presencia… ¡NO! ¡No puedo caer en la tentación! Odio esa vocecita que en mi interior me dice “en el fondo sí que quieres”. No puedo; no debo; no estaría bien. Pero entonces, ¿qué me pasa? ¿Por qué me sonrojo cuando un chico guapo me mira o cuando atraigo sin querer la atención de un misterioso pero atractivo desconocido? ¿Por qué ya no paso de todo eso? ¿Por qué me tiembla la voz si te digo “Hola” por educación? ¿Por qué no puedo ni mirarte a la cara? ¿Será que he caído en la rutina y necesito algo nuevo? ¿Será que ya no me siento especial? Sí, ODIO reconocerlo pero esto último es cierto. Ya no me siento especial. Por mucho que intente ponerme guapa para él da igual. Ya no me mira como antes. Nunca me echa un piropo, aunque lo piense (si es que alguna vez lo piensa), y si le digo con toda mi ilusión “¿Qué tal voy?” esperando que me diga algo agradable porque me siento guapa y pretendo demostrárselo, lo máximo que consigo es un “Hmmm” tan indiferente tirando a negativo, con esa cara de “Realmente no te noto más guapa ni nada distinto”, que se me borra la sonrisa de la cara y del alma.

1.

¿Alguna vez os habéis parado a pensar en lo que os rodea? Quiero decir, en lo que os rodea pero que no os incumbe. Yo sí, especialmente cuando voy en el metro. Me gusta observar a la gente, sus ropas, sus rasgos, sus gestos… Me gusta pensar a qué pueden dedicarse, o cómo se sienten hoy. Me gusta ver qué hay a mi alrededor.


El otro día me puse a pensar. Llevo varios días pensativa. No sé porqué será, pero así estoy. Y pensé algo que pocas veces pienso. Normalmente soy bastante optimista, pero aquella tarde no fue así. Iba en el metro sentada, con música variada taladrándome el oído y la mente para no pensar, aunque era inevitable, y enfrente mía se sentó una mujer joven, de unos 30 años, y su pareja, con una niña en brazos. Miré a la niña. Se había quedado completamente dormida mientras mamaba. Y la escena me enterneció. Pensé cómo se debía sentir la niña, tan a salvo en los brazos de su madre. ¡Qué suerte ser niña! Sin preocupaciones, ni presiones ni nada por estilo. Pero entonces me di cuenta de lo injusta que había vuelto a ser la vida. Esa niña iba con audífonos en ambos oídos. Tan pequeña y ya tan frágil. Qué injusto. Alcé la vista para intentar quitarme esos pensamientos. Miré a mi alrededor. Gente joven, estudiantes, trabajadores… Y lo vi. Un hombre ciego con su perro guía acababa de entrar al vagón. Otra vez. Qué injusta es la vida. Y volví a pensar. Y los ojos se me humedecieron. Quería llorar. Quería llorar desesperadamente. Y seguí pensando. Qué injusta es la vida. Siempre las peores cosas les ocurren a las mejores personas. Y me acordé de unos familiares. La vida ha sido muy injusta con ellos. Él lleva un par de meses en el hospital, no se vale por sí mismo, necesita una residencia, pero no la pueden costear. Y ella aún no se ha hecho a la idea de lo que tiene encima. Qué injusta es la vida. Toda su vida trabajando, siendo buenas personas, para que al final llegues a eso. Y seguí pensando. No quería, en serio, pero no podía evitarlo. Echaba de menos mis gafas de sol porque así al menos la gente no me vería los ojos. Dicen que los ojos son el espejo del alma, y en ese momento mi alma estaba prácticamente rota. Seguía dándole vueltas a la cabeza. Qué injusta es la vida. El jefe de mi madre se está muriendo. Le queda muy poco de vida. Tiene cáncer. Pobre familia. La mujer es la que más está sufriendo. Hace un año y pico se le murió un hijo de algo del corazón y no ha logrado salir de esa tristeza. Ahora se le suma lo de su marido. Qué injusta es la vida. Son muy buena gente, y les ocurre lo peor que les puede pasar. Se portan de una manera excepcional con mi madre. Tienen tantos detalles agradables con ella… La quieren muchísimo. Pero se ve que eso da igual. La vida te sigue dando hostias.

Me han hablado del “karma”, que existe, que todo lo que hagas bueno lo recibirás bueno, y lo que hagas malo lo recibirás malo… Quiero creer que eso es cierto, pero no puedo. No cuando hay tantas evidencias de que eso no es así. De hecho, tengo mi propia teoría: cuanto más bueno eres, más palos te llevas. Está comprobado. Lo he comprobado incluso en mi propia piel. Así que a mí que no me intenten engañar. El Karma es otro invento del hombre.